Los pájaros hace tiempo que dejaron de
cantar alegres en mi ventana, ya ni tan siquiera logro oírlos en las calles de
este pequeño pueblo.
Tu recuerdo se ha convertido en rutina, en
algo que me pasa por la mente a diario, un sufrimiento contínuo y desesperado.
Siempre busco algún indicio de que aún
sigas a mi lado, en un intento imposible de mantener una mísera sonrisa que ya
hace tiempo que dejó de salir con tanta facilidad.
Que amarte ya es algo natural, y olvidarte
sigue siendo mi mayor reto.
Dijiste para siempre,
prometiste estar conmigo eternamente, y ya hoy no estás, y sé que no volverás.
Podría tratar de imaginar un mundo sin ti,
sin tus ojos, sin tu pelo, sin tu sonrisa, sin tu mirar, sin tu dulce olor a ti…
pero por más que trato de hacerlo tu recuerdo más a mi lado está.
Por favor, vete, huye, no vengas, escapa,
pero por dios, aléjate de mí.
Cuando consiga olvidarte los pájaros volverán a retomar
su canto, y miles de sonrisas florecerán de mis labios.
