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sábado, 30 de junio de 2012

Me volveré loca.


Enloqueceré.


No te acerques ni un solo centímetro más a mi piel, aléjate.
Huye, no dejas que huela tu perfume, o si no te devoraré.
No hables, tu voz hace que mi pulso se acelere, que mis impulsos cobren vida y que mi corazón lata con fuerza.
No sonrías, esos dientes tan perfectamente alineados hacen que me muera, que me muera por ti, por tus besos, por tu mirar, por tu olor, por tu alma, por tu cuerpo.
Enloqueceré, perderé el sentido, si tus manos rozan las mías, si tu mirada se pierde en mi cuerpo y si te muerdes los labios.
El tiempo se esfumará, sólo si te acercas, no me controlaré, estarás demasiado cerca para poder escapar.
No, conseguirás que mi mente no funcione, que me guie el deseo y que todas mis palabras se las lleve el viento.
Respira, y caeré, caeré en tus garras, en tus besos, en tus ganas, en el deseo.
Debo huir antes de caer, aléjate, aléjate.