Alguna vez he
reflexionado acerca de si deseaba saber que pensabas en mí, que alguna vez
pasaba por tu cabeza. De verdad que llegué a pensar que anhelaba que preguntarías
por mí, o incluso que me buscaras.
Hoy me he dado
cuenta de que mi cura es tu ausencia, que yo no te supero si tú no
desapareces. Que necesito de tu energía
para sentirme nostálgica, y tu sonrisa en las fotos para sentirme vacía. Que necesito de tus letras para escribir las
mías.
No quiero volver a
las mismas letras de siempre, ni a derramar las lágrimas de todas las otras
veces. Ni siquiera quiero pensarte de la misma manera que hace unos días, ni
imaginarte como he estado acostumbrada a hacer.
“I wish that I could wake up
with amnesia, and forget about the stupid little things”
A veces pienso que
todo lo que vivimos, esas pequeñas cosas, no fueron reales. Que mi mente las
inventó solamente para torturarme, que tú y yo nunca pensamos de la misma
forma. Y, en cierto modo, lo sé.
Estoy cansada de
hablar de lo mismo, de que te conviertas del dueño de mis palabras cada vez que
escribo, que siempre, de cualquier manera posible, estés aquí, conmigo. No te
voy a mentir, hace dos o tres semanas estaba convencida de que ya te habías
convertido en pasado, que las cosas de verdad habían cambiado. Pero, al final, volviste.
Y has vuelto, no
directamente, pero aquí estás, de nuevo haciéndome sentir como esa drogadicta
que necesita su dosis de éxtasis, esa chica solitaria, que sonríe mientras se
cose las heridas, esas que no hay manera de que cicatricen, como ese libro vacío a falta de historias a
medio contar.
“Fue contigo que empecé a
poner mi mundo en pie, y en un segundo se rompió…”
@TumundoblogI
*Siento la ausencia, pero me temo que esta situación se va a repetir más veces. Trataré de buscar tiempo e inspiración siempre que pueda. Un abrazo, gracias por seguir aquí, conmigo*
