Manías
que te pega gente de la cual hace tiempo que ya no sabes nada; decirlo y que
duela, y, que de repente, esa manía se convierta en prohibición.
Hay
cosas que no se pueden evitar, cosas a las cuales estuvimos acostumbrados
durante un largo tiempo, y que, ahora, salen pronunciadas por nuestra boca sin
siquiera haberlo pensado.
Las
manías, la manera de escribir, las palabras usadas por otras personas vienen a
nosotros sin avisar. Y, lo que más duele, es cuando regresan a ti, y la persona
que te las pegó ya no esté contigo.
Porque,
ahí es cuando nuestro subconsciente nos la juega, y, sin quererlo, nos recuerda
a personas a las cuales hace tiempo desearíamos haber olvidado, pero no hemos
podido.
Es,
inevitable.
@TumundoblogI
