Trato de llegar al fondo de la cuestión, intento buscar
razones entendibles para esta separación entre la persona que un día creí que
lo iba a ser todo.
Es más, lo era todo hasta que descubrí lo que tal vez escondía
en su interior.
Muchos rumores recorrían mis alrededores, muchas mentiras
buscaban verdades.
Cuando te contaba las cosas, creí que nunca
se las dirías a nadie, pero siempre, siempre caías en la horrible y gustosa
tentación.
Muchas veces procuré quitarle importancia a esos actos, y
volví a confiar en ella, ciegamente, hasta que, como hoy, ya no pude más.
Que no solo es el hecho de hablar de más,
también son tus pensamientos hacia mí, y las innumerables mentiras que te
salían de la boca.
Hoy, he aprendido que no toda la gente de mi alrededor, ni tan
siquiera mis amigos, son capaces de ser buenos, ni aguantan su promesa de
eterna fidelidad.
Perdoné demasiado, pretendí no pensar más en hechos pasados,
pero, de repente, exploté.
Hoy descubrí que, quizás, las amistades, no duran eternamente.
Aunque, puede que, si esta amistad terminó, fue porque nunca empezó.
